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The Infiernito

Posted by El Sei on 6:31 PM in

..

Close your eyes.

E Imagínate que te falta un día para rendir.

Lo de llegar apretado y justísimo de tiempo, supongo, no te lo tenés que imaginar, ya que es una constante a lo largo de la carrera de cualquiera. Pero recordá una vez más que se siente.

Imagínate ahora también que tus vecinos de junto se compraron un haaarmosísimo centro musical y desean estrenarlo ese mismísimo día.

Imagínate también que a tus vecinos les encanta un tema en particular, con un ritmo pseudo-centroamericano indecifrable y deplorable y una letra deplorable y una voz deplorable y lo ponen a todo volumen.

Suponte que no les basta con una vez, y sin siquiera dejar sonar un acorde de otro tema, lo ponen de nuevo.

Figúrate que se quedan con gustito a poco.. y lo ponen de nuevo.

Y de nuevo.

Y de nuevo.

Y de nuevo.

Abstraéte hasta concebir que la canción (si le vale el nombre a ese conjunto inconsonante de sonidos) suena una hora reloj de corrido, sin que se haga el más mínimo intento por bajar el volumen y/o, al menos, cambiar de tema.

Arrastrá desde El Mundo de las Ideas el concepto de que, de un momento a otro, tan repentino como vino, el sonido infernal desaparece, tu tímpano deja de sangrar, los pajarillos vuelven a trinar en tu patio, la tranquilidad intenta retornar a tu perturbado Ser limalimón. 

Traé a colación que podés leer por primera vez en toda la tarde un párrafo en paz.

Retorná conmigo a la cruda realidad y comprobá que inmediatamente después de ese párrafo se empieza a escuchar, desde la otra punta de la casa, los poderosos parlantes que han instalado los de la Colonia de Vacaciones cerca de tu casa para despedir las vacaciones.

Retuércete imaginándote el odio que te puede generar escuchar como arengan a cientos de críos a que canten y bailen al son de la música y celebren su libertad y tiempo libre el mismísimo día que vos estás por estallar en una bola enfurecida y neurótica por el miedo a rendir.

Sorprendete comprobando que unos instantes después, concluyen su jarana y retorna la paz tal y como si mi casa fuere un monasterio en el Tibet.

Resignáte comprobando que soy la persona más desafortunada del nordeste cuando escuché una vez más, que mis vecinos volvieron a la carga, convencidos de que era necesario escuchar su venti-único tema una hora más.

P/D: Barba, dejate de joder, y admití que no me tenías entre tus planes ancestrales y te estás encargando de hacerme la existencia insufrible. Dale, decilo en público.

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2 Comments


emmm..en mi casa pasa lo mismo...tengo unos vecinos que tooodooooooss los diasss y noches estan como en una especie de "boliche de edgar constante!":S...asique siento tu mismo sentimiento...con la diferencia que hc poco han aflojado algo ...solucion: llame a ruidos molestos..y san se acabó!


jaja..


see no se que onda..

aunque no llegué a esa instancia, sé que ruidos molestos debe ser de las únicas dependencias públicas con 99% de eficiencia y velocidad.

hay gato encerrado ahí.

deben estar con la efedrina (?)

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