Ohhh, Telemarketers, uohhh - Parte I
Bueh, para los que no saben a que me refiero con Telemarketers, estamos hablando de esos despreciables seres a los cuales la necesidad laboral llevó a tener que colgarse de las orejas un manos libres y cuya tarea básica es incitarte, perseguirte y torturarte hasta convencerte de que compres ya sea un viaje a Aruba, una parcela de cementerio VIP para cuando estires la pata o lo que les haga menester.
Obviamente lo que molesta no es que laburen en sí, sino los modos altaneros, insistentes y anti-despiste con los que entablan cada llamada.
Y, lo sé, los máximos responsables no son ellos. Detrás hay toda una cadena de mando y control que les impone esa irritante manera de intentar vender algo, todo muy pintorezcamente decorado por la necesidad de plata y laburo de la gente que agarra esos empleos, y siempre con el toque tan avivado y prepotente que nos caracteriza como Argentinos. Pero como los oficiales de tránsito o los guardiacárceles que me tocó padecer, tu enojo contra el sistema que los ampara y manipula se ve descargado y canalizado a través de tus malos-tratos hacia ellos. Es la primera, más violenta y menos diplomática vía de escape. Pero es la que hay más a mano.
A su vez, una de las batallas más legendarias de la Web es, sin duda, la de los Bloggers contra los Telemarketers.
Ya son muchas las veces que encontré relatos de épicas discusiones entre soldados de ambas líneas.
Desde ésta divertida publicidad, hasta éste Blog, que no es más que la bitácora de los 30 días en los que un periodista de la Rolling Stone entró “de incógnito” a laburar de telemarketer, para detallar en carne propia las miserias y pormenores de estos explotados telefonistas (muy recomendable - el Blog, claro, no el meterse de telefonista). Y luego, de mis favoritos, las oníricas batallas de La Peleadora contra estos zombies-chupa-cerebros de la venta. Ahí les quedan los links a quienes gusten.
Ya que hemos sentado bases al respecto, pasaré a describir, (por qué no - si para eso tengo Blog), mi experiencia personal.
Hará como dos años que supimos por primera vez en este hogar de este tipo de basura comercial.
Miky (la inocente): ¿Hola?
Telemark: Hola, buen día, mi nombre es Marisa y le hablo de Arnet. ¿Podría hablar con la persona que usa Internet en la casa?
Miky: Hem.. si.. supongooo.. esperá
Sebi tomá, Marisa de Arnet te quiere conocer
Telemark: Hola, Marisa de Arnet te habla, ¿con quién tengo el gusto?
Sebi (ruborizado): Ay, estem, conmigo.. Sebastián me llamo
Telemark: Hola Sebastián, decime, ¿ocupan Internet en tu casa?
Sebi: Hem, si, por ahí
Telemark: Ajam, y decime, ¿cómo te conectás?
Sebi: con Fullzero (jojo, antiquisimo)
Telemark: Bueno Sebastián, lamento informarte que el servicio que ocupas, al contrario de lo que te suelen informar, tiene un costo telefónico adicional. Por eso nosotros te estamos ofreciendo por este mes, ya que Arnet extendió su Red hasta tu barrio (entro ésto y el Quini, nosé con que me quedo), conexión a 512 Kb, Banda Ancha 24 hs, con tarifa plana, osea que ocupes lo que ocupes pagás un costo fijo por mes y no tenés que preocup..
Sebi: Si, pero.. no estoy interesado por ahora, he
Telemark: ¿Por?
Sebi: Naa.. Porque mi compu es muy viejita, angá.
Telemark: Pero eso no es problema Sebastián, porque Arnet incorporó nuevos modems, por lo que no necesitás una compu nueva, sólo con el módem podés tener la máxima velocidad de conexión y..
Sebi: Naa pero igual.. no me sirve
Telemark: ¿Por? (mi china, tan preocupada por mi vida, ella)
Sebi: Y a ver, cómo te explico: Si yo pongo banda ancha va a ser primordialmente para descargar cosas de Internet (películas, música), y mi disco rígido tiene menos memoria que tu celular
Telemark: ¿De cuánto es tu disco?
Sebi: De un giga y medio.. Ves? No me entra ni medio capítulo de C.S.I.
Telemark: ¿Y no tenés pensado cambiar la compu?
Sebi: Hemmmm.. NO. (primero tenemos que invertir en renovar el caballo de la carreta - Pegazo necesita un descanso)
Telemark: Bueno Sebastián, si dentro de los próximos 6 meses (extensión de la promo de último momento) cambian de idea y renuevan la máquina, la promoción va a seguir vigente así que te podés comunicar en este horario y pedir hablar conmigo, así yo te tramito la..
Sebi: Ok ok.. decime, ¿te puedo pedir un favor?
Telemark: Si, cómo no, decime
Sebi: Ya que me gasté explicándote coherentemente porqué no quiero banda ancha, me podrías borrar de tu lista, base de datos, lo que sea. Así no me vuelven a llamar al Mediodía y no me tengo que gastar en repetirles lo mismo que a vos, ¿vistesss?. Total cuando yo quiera banda ancha te llamo.. Mariela? me dijiste?
Telemark: Marisa, no Mariela
Sebi: Bueno, pero Mari eras, jeje
Telemark: Bueno, mire Sebastián, yo lo voy a deshabilitar de mi lista, pero ésto no quiere decir que no lo vuelvan a llamar desde otra parte del país ofreciéndole la promoción, ya que somos varios centros de llamado los que estamos..
Sebi: Okkkkei.. ya me agarraré con ellos =)
Telemark: Muy bien, eso es todo Sebastián, gracias por su tiempo, que tenga buen día
Sebi: Nos vemos Mari, suerte
Y efectivamente, Mari no me mentía. No pasó ni una semana, hasta que el teléfono sonó, esta vez, a la hermosa hora de las 14.30, interrumpiendo mi plácida siesta.
Como mis viejos no se acuestan, se desmayan, obviamente tuve que levantarme a atender.
Sebi: ¿HOLA?
Telemark: Hola, mi nombre es Raul y te llamo de Arnet para ofrecerte..
Sebi: Siiii ya sé para qué llamás.. La semana pasada le di 15 minutos de explicaciones a una colega tuya para que no vuelva a llamar, así que por favor, me borrás vos también de tu lista? Y aclarale al lado con un asterisco grande que aunque ustedes estén en Córdoba, Bs. As, o donde sea, nosotros, sus víctimas, estamos en el interior, y acá, como hace calor, a la siesta, Se Duerme. Ok?
Telemark: Muy bien señor, que tenga buenas tardes
Sebi: Buenas SiestaS.. Acá ES-DE-SIES-TA
Tuu tuu tuu
Y así. Por meses y meses. “Hola le hablo de..” y yo meta “Me borrás de tu lista? Me borrás de tu lista?” y meta colgar.
Es que claro, estas arpías tienen un gran punto a su favor: Mi Educación.
Por más que no sean nadie para mi, por más que estén a 1200 kilómetros, siguen siendo personas atrás de un teléfono, no me daba cortarles por deporte, aparte, francamente, tenía algo de entretenido discutirles, y siempre me rondaba la paranoia de que le haría a mi conexión esa resentida telefonista si un día entraba yo a las filas de Arnet.
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