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Esta macabra mujer

Posted by El Sei on 10:02 PM in

..

De chico, la mugre me era irrelevante. (Me gusta empezar con frases que serán célebres, i know).



No es que fuera un nene mugroso, ni que saliera a la vereda decidido a revolcarme en el barro, como los nenes de las propagandas de Ala.

Ocurría que la mugre y la diversión estaban en el mismo lugar, y yo iba en línea directa hacia ambos dos.

Luego, al volver a casa, si estaba o no sucio no era mi inconveniente. Supongo que uno dedicaba tanta capacidad cerebral a apilar Rastis o se compenetraba tanto en la historia de Dragon Ball, que la parte del cerebro que tendría que registrar la tierra adherida al cuerpo que te hace picar y las moscas merodeando tu sudor, quedaba inhabilitada en ese éxtasis que es jugar cuando se es chico.

Hasta que venía tu vieja, te casaba de la oreja o de donde podía, y te tiraba a la ducha como si fueras un sarnoso.

Yo me metía sin problemas, igual, siempre y cuando no me hubiera interrumpido en la construcción de ninguna nave o castillo. No me prendía como un gato del marco de la puerta ni gritaba ni arañaba ni nada por el estilo. Me metía, me enjabonaba, mi vieja abría la puerta y me preguntaba

-Te bajaste el cuerito?, mirá que se te va a pudrir el pito!

-Siiiiiii   le contestaba yo (hasta mis 15's más o menos siguió con eso), y chau.

Salía, ella me ponía la camisa y los zapatos de turno, me hacía la raya al costado y me mandaba para el cumpleañitos que correspondiera.

Hasta que un día, así, sin pensarlo, uno terminaba de jugar al fútbol, y capaz tenía que ir a tomar unos teres con una amiguita nueva, o juntarse con los compañeros de la escuela, y ya no daba mandarse con mugre y todo. Y entonces uno solo aprendía a prender el calefón, a bajarse el cuerito sin que se lo ordenen y a medir la dosis de Paco justa para "impactar pero no ahogar" a los olientes (los que lo tuvieran que oler a uno, claro).

Y así, casi sin darte cuenta, la liberabas a tu vieja de la tediosa tarea de zamarrearte de las mechas para que laves tu putrefacción de cuerpito.

Y ahora ya sos un intento de adulto, y bañarte es todo un relaje (aunque sobrevivan algunos sucios vitalicios), a la mañana para despertarte y a la noche para relajarte, una contradicción que revela la magia ambigua del agua de ducha, pero es así al fin.


Pues bien, hoy me di cuenta que lo me ocurrió con el baño fue bien similar a lo que ocurrió en esta casa con la limpieza.

Como buena familia de barrio, se sabe, aquí colaboramos todos en pro del orden hogareño.

El problema es, lógico, que entre los 0 y los 13 años uno es completamente ajeno a la existencia o no de tierra, telarañas o pelos del perro por el piso. Uno anda por la casa, ya sea delcazo o arrastrándose, y no nota si debajo suyo hay un colchón de tierra o no.

Así vivía yo, extasiado las 24 hs, hasta que un día, más o menos a los 12, estaba jugando al veinti-cinco en la cortada, y mi vieja se asomó:

"Sebiiiiiii...veníiiiiiiiiiiiiiii".

Suspendí el juego momentáneamente y, extrañado, entré a casa.

-¿Qué pasa?

-Hem, lavá los platos, ¿si?

-¿Los queeé?

-Los platos, ahí tenés, detergente y esponja, metele nomás

-Pero, mamá, eso es cosa de nenas.. Mandame a cortar el pasto por lo menos

-Hijo, por única vez, y que te quede claro: Tu tío, tu primo, hasta tu papá, que tiene dos huevos más grandes que esta naranja, lavan los platos si tienen qué.. así que cerrá el culito y lavá, ¿si?

-Pero no quierooooo

-¿Yo te pregunté si querías?

-Perooo perooo

-Chicooooos.. El Sebi no puede jugar a la pelota ahoraaaa.. me va a lavar los platos

-Jajajajajajajajajajaja... 

El Sebi se la comeeee oooh ooh oooooh

 El Sebi se la comeeee oooh ooh oooooh
, coreaba la muchachada.


Y comenzaba así una vida de esclavitud.

Que pasame la escobita acá.

Que por qué no me juntás las hojitas del ficus, qué igual se caen todos los días, árbol de mierda, que no te pregunté si mañana va a haber hojas, que juntes y punto, etc, etc, etc por un millón.



Hasta que, claro, uno le busca salidas inteligentes a la cuestión, y entonces empieza a prever cosas, y en vez dejar la taza de la chocolatada sucia y que después te interrumpan el fútbol, le pegás una enjuagada mentirosa y la dejás reluciente y secando, bien a la vista, claro.

Y los años pasan, y ya tenés en la compu tus "Temas para lavar los platos" (eso debo tener yo nomás, seguro, pero igual), o subís las sillas arriba de la mesa con un solo pie, mientras barrés con el otro, o aprendés con qué intensidad estrujar el trapo para que limpie pero no moje tanto así es más fácil de secar, y una infinidad de mentiras piadosas que te acortan el tiempo de esclavitud.

Y seguís creciendo, y un día, casi sin pensarlo, ves tu buzo tirado en el sillón, y te vas silvando y lo metés en tu ropero, y cuando estás cerrando el ropero decís

"¿Por qué lo guardé si nadie me lo ordenó?". 

Y te sentís raro, y creés que es un hecho aislado. Pero al otro día vas entrando a tu casa y ves un folleto de una casa de electrodomésticos y lo levantás, por inercia, y lo tirás en la basura. Y ya ni te quedás pensando en lo que hiciste.

Y al otro día la ves a la perra, y pensás que capaz le falta agua, y vas y le recargás el balde y de paso lo enjuagás y lo cepillás para que no se crie El Dengue.

Hasta el punto que un día, un buen día, tenés 21 años, y terminás de estudiar, y estás al pedo, y ves el piso sucio, y como si nada fuera, ponés música fuerte, buscás escoba, trapo de piso y escurridor, le hechás fragancias de los Andes Ocultos al balde, y chau, ya estás trapeando, silvando bajito, como si nada, como haciendo terapia pensando en lo mojada del agua, y en lo nuevito del lampazo, y en lo aromático de las fragancias de los Andes Ocultos.

Y llega tu vieja, y entra como si nada, y no se limpia los pies en la alfombrita, ni nada, y se tira a mirar Tinelli, control en mano, y vos la mirás, y sentís que algo no está en su lugar, que algo se está invertiendo, te sentís preso y no sabés de qué, te sentís violado y no sabés por qué.

Y te vas a tu pieza, y seguís mirando la puerta como diciendo "¿Que pasó acá?", como sabiendo que tiene que ver con tu vieja, y con la casa, pero todo son piezas difusas rondando tu ser acongojado.

Y creés que lo vas a dejar pasar cuando por fin, lo ves..

-'Jadeputaaaaaaaaaaaaaaaaaa


-¿Qué paaaaaasa, hijo, por qué gritás así?


-Lo conseguiste!

Te tomó añosssss, pero lo conseguisteeeee..

como no lo vi venirrrr..

sos per-ver-saaaaa, sabés? per-ver-sa sossss!


-¿Pero qué te hice?


-Me lavaste el cerebrooooo.. ESO hiciste!.. Ahora ya me molesta la mugreee!

Y limpio porque quiero, no porque vos me pedís!

Y ya ni me agredecés por el gesto!

Ni cuenta te das! Porque ya no te preocupás más!

Mirás Tinelli tranquila, porque sabés que ya limpieeeeee! MACABRA!


-Jajajajajajajajajaajaja..Muy tarde, papito, ahora..

ya no sabés vivir en la mugre

-Nooooooooooooooooooooooooooooooooo

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7 Comments


Hola, vengo a comentar. Me siento muy realizada por mi nuevo puesto autoadjudicado de editora de ortografía y gramática.

Ahora, con respecto al post: A mi me pasó acá viviendo con estas muchachas con las que convivo...yo primero era la mugrienta del grupete hasta que un dia me cagaron a puteadas demandándome limpieza y ahora cuando voy a la casa de mis compañeras mugrientas me dan ganas de limpiarles el departamento porque no soporto la mugre. Dios bendiga mi aspiradora nueva.


Este es el momento donde todos, creo yo, nos sentimos identificados..llega un punto en que uno se acostumbra y por que no, hasta le da gusto limpiar.

Antes, lo hacia como para evitar el estudio matutino y las puteadas del medio día de mi mamá, pero una mañana te levantas con la luna en Sagitario y el sol en la casa 12 (?)y te pones, musica mediante, a dejar tu casa mas leeeeenda que nunca y hasta te da bronca que tu hermana deje las diferentes tazas de café que tomo en el día acumuladas como si alguien fuera a leerle la borra..

Pero bueno, es asi, de repente uno se vuelca a la pulcritud "de motu propio"


jajaj bueniiisiimo!

(hoy no tengo ganas de escrbir..)


..

te perdonamos, Ce..

(solo por esta vez)


Limpiar es terapia. Aunque lamentablemente hace mucho no la aplico. (No es que no limpio, sino que hay personal que lo hace "mejor que yo" segun mi sargento padre jajaja)

Pero aqui compruebo mi teoria ...


SOS MACHISTA ...


Y desde chiquitoooooo ....

"lavar platos es cosa de nenas"

Debería darte vergüenza ...









SABELO!


..

lavar platos es cosas de nenas


nose si lavar platos sea cosa de nena...pero vos lo suplis bastante bien!!y un aplauso pra tu madreee ha desarrollado un niño muyy muyy limpiooo...fuera del alcance de toda mugre...sos algo asi como un mucamo?amo de caso queda mas top

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