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Rasta-intento
..
Dos minutos antes de sentarme a escribir esto, a empezar a contar un nuevo infortunio, ya estaba pensando, como siempre, la justificación:
Cada vez que les demuestro lo poco más Salado que soy día a día, cada vez trato con más fuerzas de demostrarles que NO ES TAN ASÍ. Y a ustedes les divierte, MORBOZOS DE MIERDA.
Jaja.
Pero está bien, que más da, yo vivo feliz, sea descomunalmente salado como ustedes piensan, o no haya nacido astrológicamente favorecido, como pienso yo.
Entonces porque no nos sinceramos, yo empiezo por contar la excusa, qué es lo que me importa a mí, lo que me hace sentir un poco menos desechable para este Mundo, y después si, les cuento lo Malo, que es lo que a ustedes les divierte, ROMANOS DEL COLISEO VIENDO MORIR A UN CRISTIANO EN LAS FAUCES DEL LEÓN! (..como estamos hoy, he!).
YO CREO..
que la GRAN MAYORÍA de las modas "alternativas" tienen mucho de experimentación.
(tranquilos, ya van a entender).
Vivimos en una ciudad donde apenas hay dos bandas de Jazz, una de Rock y otra de Ska como la gente, no se puede pretender que tengamos los mejores hippies, tatuadores y agujereadores de piercing's del país. Tenemos, si, pero no pidas GUAU!.
Los intrépidos que gustamos de esos adornos post-modernos, CREO YO, tenemos que andar mucho EXPERIMENTANDO. O en el más egoísta de los casos, esperar a que otro Jugado se haga un tatuaje en ése local nuevo para comprobar como viene el pulso del pinta-cuerpos en cuestión.
Como ya sabrán, yo me tomo unos 3 minutos a la mañana para decidir si desayunar, o no, dependiendo de la hora, si comer pan o galletitas, dependiendo si hay queso untable o dulce de leche, así que se imaginarán que antes de hacerme un tatoo o un piercing, averigüé hasta a que colegio había ido el jugado que me iba a perforar, y por suerte, no me puedo quejar, ambos expirementos resultaron exitosos.
Pero con lo que no soy muy afortunado, (y ésta es la parte en la que a ustedes se les cae la baba), es en lo experimentos con el pelo.
Tampoco mi escaza cabellera deja lugar a grandes improvisaciones, y dentro de esas ya reducidas "locas opciones", sólo un par me resultaron decentes y no avergonzantes.
Pero ya hace unos años andaba tranquilo, el tema de la Facu te ubica UN POCO, y me anduve jugando por otras partes del cuerpo ( Ooohhh! INTRÉPIDO! ).
Hasta que me corté el pelo la última vez, hará...2 meses..y fui por primera vez, entregado:
-"Hola si, sacame un poco de pelo".. No más le dije, viendo si por una vez, en lugar de darle indicaciones, el hecho de dejar al Coiffeur a su libre expresión me resultaba en un nuevo-mega-look-'08.
Lo único que le pedí fue: "Este pelambre de atrás, por favor sacame, porque es lo primero que me crece y parece que me cuelga un plumero de la nuca".
Bueno, hagan de cuenta que no le dije nada.
Obviamente, cuando estás en la pelu', todo es color de rosas: Te lavaron el pelo con un shampo 20 veces más caro que tu Pantene Pro-v, te secan el pelito con secador y no a los toallazos, te acomodan el pelo con mano adiestrada y te dicen:
-"Viste, acá te dejé apenas, cualquier cosa si te crece, te lo hacés así para el medio y ni se nota".
-"Ay!, GRACIAS GA', SOS LO MÁS!". Le dije a mi peluquero-no-tan-gay amigo y me fui a repimporotear con mi corte nuevo.
A las dos semanas ya tenía una melena a lo "Zimba" y mi mamá se asustó un par de veces que me vió de espaldas en la cocina creyendo que le estaban por desvalijar la casa a punta de arma.
Entonces evaluando concensudamente con mi Partner de estudio, con mi entraña, mi riñón, La Pauli, ambos decidimos que lo mejor (y más económico) que podía hacer por si mi pseudo-melena, eran unas rastitas.
No tengo mucho pelo, repito, pero como lo tenía largo, se bancaría un par de rastitas así, unos choricitos no muy locos, como para salir del paso hasta que TODO el largo de mi cabellera justifique un corte TOTAL.
Averigüé entonces, cómo se hacían, cuáles se desarmaban, cuáles no, y quien hacía bien y quien hacía mal las rastas.
Terminé entonces buscando a un hippie "Colombiano" que "tira" (hecha su manta con artesanías) enfrente del Carrefour.
Corta, fui le dije:
"He, hola, vos sos el loco de las rastas?".
"Si"
"Las hacés con cera o algo para que duren más".
"Si, con cera".
"Y tenés la cera o te la tengo que comprar?".
"No acá tengo, te querés hacer ya?".
"Bueno, dale" U_U
Así, a cara de perro, 2 minutos después ya estaba en posición de indiecito recibiendo cera derretida sobre mis crenchas.
Le pondría más énfasis a que se imaginen lo gracioso que habla un Colombiano Hippie, pero no vale la pena el muy Chorro, así que les dejo lugar a su imaginación. Bastará para que se guíen que cuando se retiraron del lugar Paulita, Andrea y La Jime, que me habían acompañado, el hippie las despidió con un:
"Adiós Ramillete de Princesas".
Un despiplume de la lengua castellana era el susodicho.
Según las testigos presenciales yo fui explícito, y no dejé lugar a dudas sobre dónde y cómo quería las rastas, pero evidentemente, el Viernes a la noche lo tenía sin ánimos al Bob Marley de poca monta este, qué, como un nene que espera que se vaya la seño' del patio para meterle un tongo a los compañeritos, esperó a que las Minas me dejen solo para desvirtuar hacia un rumbo IRREMEDIABLE lo que hasta ahí venían siendo dos decentes rastitas finitas.
Empezó a manotear pelo a lo loco desde todos los rincones de atrás de mi cráneo, y a estirarme el pelo como si me hubiera sacado un 3 en Lengua y Literatura.
Me la banqué y hasta estuve cerca de decir:
"Todos estos delirios de adornos corporales tienen su cuotita de dolor, he?".
Pero cuando estaba diciendo "Toddd.." me tiró metro y medio para atrás para hacerle un nudo más a lo qué, a esa altura, se parecía más al rabo de un caniche que a una rasta.
Obviamente para el quedaron "Copadas, buey", pero yo no tuve mucha oportunidad de mirar el trabajo terminado con el único espejito que me acercó.
Llegando si, a mi casa, lo putié por 45 minutos en Castellano, Colombiano y hasta en Rastafario, muy animado en mi discurso por el dolor de cabeza que me había generado 15 minutos de su constante intento por arrancarme el cuero cabelludo.
Sorprendemente ni los vago's ni las mina's encontraron tan chistosas mis rastas más tarde esa misma noche cuando se las mostré. Probablemente les dí más pena que gracia, creo estar llegando a ese punto.
Me importa un bledo si alguna vez el pseudo-Lennon este llega a leer ésto, es más, ME ALEGRARÍA, y le haría pasar un poquito de la vergüenza que sentí yo entre ayer y hoy mientras duró colgado de mí ese intento de pelo enmarañado y encerado.
Por suerte esta mañana Paulita estaba propensa a la distracción, y bastaron unos 10 minutos para que desarme la violación que había sufrido mi brillante cabellera.
Enjuague y champú de por medio, creo que mi pelo volvió casi a la normalidad.
Y yo tuve mi primer desencanto en el intento por ser un poco más "loco".
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Dos minutos antes de sentarme a escribir esto, a empezar a contar un nuevo infortunio, ya estaba pensando, como siempre, la justificación:
Cada vez que les demuestro lo poco más Salado que soy día a día, cada vez trato con más fuerzas de demostrarles que NO ES TAN ASÍ. Y a ustedes les divierte, MORBOZOS DE MIERDA.
Jaja.
Pero está bien, que más da, yo vivo feliz, sea descomunalmente salado como ustedes piensan, o no haya nacido astrológicamente favorecido, como pienso yo.
Entonces porque no nos sinceramos, yo empiezo por contar la excusa, qué es lo que me importa a mí, lo que me hace sentir un poco menos desechable para este Mundo, y después si, les cuento lo Malo, que es lo que a ustedes les divierte, ROMANOS DEL COLISEO VIENDO MORIR A UN CRISTIANO EN LAS FAUCES DEL LEÓN! (..como estamos hoy, he!).
YO CREO..
que la GRAN MAYORÍA de las modas "alternativas" tienen mucho de experimentación.
(tranquilos, ya van a entender).
Vivimos en una ciudad donde apenas hay dos bandas de Jazz, una de Rock y otra de Ska como la gente, no se puede pretender que tengamos los mejores hippies, tatuadores y agujereadores de piercing's del país. Tenemos, si, pero no pidas GUAU!.
Los intrépidos que gustamos de esos adornos post-modernos, CREO YO, tenemos que andar mucho EXPERIMENTANDO. O en el más egoísta de los casos, esperar a que otro Jugado se haga un tatuaje en ése local nuevo para comprobar como viene el pulso del pinta-cuerpos en cuestión.
Como ya sabrán, yo me tomo unos 3 minutos a la mañana para decidir si desayunar, o no, dependiendo de la hora, si comer pan o galletitas, dependiendo si hay queso untable o dulce de leche, así que se imaginarán que antes de hacerme un tatoo o un piercing, averigüé hasta a que colegio había ido el jugado que me iba a perforar, y por suerte, no me puedo quejar, ambos expirementos resultaron exitosos.
Pero con lo que no soy muy afortunado, (y ésta es la parte en la que a ustedes se les cae la baba), es en lo experimentos con el pelo.
Tampoco mi escaza cabellera deja lugar a grandes improvisaciones, y dentro de esas ya reducidas "locas opciones", sólo un par me resultaron decentes y no avergonzantes.
Pero ya hace unos años andaba tranquilo, el tema de la Facu te ubica UN POCO, y me anduve jugando por otras partes del cuerpo ( Ooohhh! INTRÉPIDO! ).
Hasta que me corté el pelo la última vez, hará...2 meses..y fui por primera vez, entregado:
-"Hola si, sacame un poco de pelo".. No más le dije, viendo si por una vez, en lugar de darle indicaciones, el hecho de dejar al Coiffeur a su libre expresión me resultaba en un nuevo-mega-look-'08.
Lo único que le pedí fue: "Este pelambre de atrás, por favor sacame, porque es lo primero que me crece y parece que me cuelga un plumero de la nuca".
Bueno, hagan de cuenta que no le dije nada.
Obviamente, cuando estás en la pelu', todo es color de rosas: Te lavaron el pelo con un shampo 20 veces más caro que tu Pantene Pro-v, te secan el pelito con secador y no a los toallazos, te acomodan el pelo con mano adiestrada y te dicen:
-"Viste, acá te dejé apenas, cualquier cosa si te crece, te lo hacés así para el medio y ni se nota".
-"Ay!, GRACIAS GA', SOS LO MÁS!". Le dije a mi peluquero-no-tan-gay amigo y me fui a repimporotear con mi corte nuevo.
A las dos semanas ya tenía una melena a lo "Zimba" y mi mamá se asustó un par de veces que me vió de espaldas en la cocina creyendo que le estaban por desvalijar la casa a punta de arma.
Entonces evaluando concensudamente con mi Partner de estudio, con mi entraña, mi riñón, La Pauli, ambos decidimos que lo mejor (y más económico) que podía hacer por si mi pseudo-melena, eran unas rastitas.
No tengo mucho pelo, repito, pero como lo tenía largo, se bancaría un par de rastitas así, unos choricitos no muy locos, como para salir del paso hasta que TODO el largo de mi cabellera justifique un corte TOTAL.
Averigüé entonces, cómo se hacían, cuáles se desarmaban, cuáles no, y quien hacía bien y quien hacía mal las rastas.
Terminé entonces buscando a un hippie "Colombiano" que "tira" (hecha su manta con artesanías) enfrente del Carrefour.
Corta, fui le dije:
"He, hola, vos sos el loco de las rastas?".
"Si"
"Las hacés con cera o algo para que duren más".
"Si, con cera".
"Y tenés la cera o te la tengo que comprar?".
"No acá tengo, te querés hacer ya?".
"Bueno, dale" U_U
Así, a cara de perro, 2 minutos después ya estaba en posición de indiecito recibiendo cera derretida sobre mis crenchas.
Le pondría más énfasis a que se imaginen lo gracioso que habla un Colombiano Hippie, pero no vale la pena el muy Chorro, así que les dejo lugar a su imaginación. Bastará para que se guíen que cuando se retiraron del lugar Paulita, Andrea y La Jime, que me habían acompañado, el hippie las despidió con un:
"Adiós Ramillete de Princesas".
Un despiplume de la lengua castellana era el susodicho.
Según las testigos presenciales yo fui explícito, y no dejé lugar a dudas sobre dónde y cómo quería las rastas, pero evidentemente, el Viernes a la noche lo tenía sin ánimos al Bob Marley de poca monta este, qué, como un nene que espera que se vaya la seño' del patio para meterle un tongo a los compañeritos, esperó a que las Minas me dejen solo para desvirtuar hacia un rumbo IRREMEDIABLE lo que hasta ahí venían siendo dos decentes rastitas finitas.
Empezó a manotear pelo a lo loco desde todos los rincones de atrás de mi cráneo, y a estirarme el pelo como si me hubiera sacado un 3 en Lengua y Literatura.
Me la banqué y hasta estuve cerca de decir:
"Todos estos delirios de adornos corporales tienen su cuotita de dolor, he?".
Pero cuando estaba diciendo "Toddd.." me tiró metro y medio para atrás para hacerle un nudo más a lo qué, a esa altura, se parecía más al rabo de un caniche que a una rasta.
Obviamente para el quedaron "Copadas, buey", pero yo no tuve mucha oportunidad de mirar el trabajo terminado con el único espejito que me acercó.
Llegando si, a mi casa, lo putié por 45 minutos en Castellano, Colombiano y hasta en Rastafario, muy animado en mi discurso por el dolor de cabeza que me había generado 15 minutos de su constante intento por arrancarme el cuero cabelludo.
Sorprendemente ni los vago's ni las mina's encontraron tan chistosas mis rastas más tarde esa misma noche cuando se las mostré. Probablemente les dí más pena que gracia, creo estar llegando a ese punto.
Me importa un bledo si alguna vez el pseudo-Lennon este llega a leer ésto, es más, ME ALEGRARÍA, y le haría pasar un poquito de la vergüenza que sentí yo entre ayer y hoy mientras duró colgado de mí ese intento de pelo enmarañado y encerado.
Por suerte esta mañana Paulita estaba propensa a la distracción, y bastaron unos 10 minutos para que desarme la violación que había sufrido mi brillante cabellera.
Enjuague y champú de por medio, creo que mi pelo volvió casi a la normalidad.
Y yo tuve mi primer desencanto en el intento por ser un poco más "loco".
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